Cuáles son los objetivos de la Cirugía Plástica y los Controles de Nutrición? PDF Imprimir E-mail
Cuando se piensa en cirugía plástica automáticamente la relacionamos con el deseo de una figura esbelta, que se consigue por modificaciones quirúrgicas realizadas en cuerpos de hombres y mujeres, en resumen pensamos en el ideal de belleza que cada uno de nosotros esperamos. Por ello en muchas oportunidades los pacientes antes de la cirugía ya se imaginan lo que desean y lo exponen a su médico. Este es el punto de partida hacia los objetivos comunes que se resumen en mejorar la imagen corporal y ser la base para en muchas oportunidades recuperar la seguridad en sí mismos.

Se estudia cada caso en particular, ya que cada paciente presenta características individuales para llegar a un plano quirúrgico específico. Posteriormente se realiza la cirugía y nos encontramos en uno de los momentos claves para el resultado final obtenido, puesto que "somos lo que comemos".

Depende de nuestro tipo de alimentación en gran medida nuestra salud y nuestro equilibrio metabólico. Esto no significa claro está, que quien realiza una cirugía tendrá que pasar hambre para mantener los resultados de la misma, pero sí modificar hábitos alimenticios que hemos aprendido desde nuestra infancia y que no son lo más adecuados para nuestra salud.

Cada uno tiene necesidades energéticas diferentes, pero la mayoría pertenecemos a dos categorías. Cuanto más grande y más activa sea una persona, más energía necesitará, y viceversa. Sin importar cuanto sepa acerca de nutrición y ejercicio, seguramente tendrá problemas tratando de averiguar qué y cuanto debe comer. Se sabe que la clave para tener mucha energía es mantener hábitos sanos, como comer abundantes alimentos nutritivos y beber mucho líquido antes, durante y después de hacer ejercicio. Existen estrategias dietéticas que le pueden ayudar a lograr lo mejor de su físico.

Los nutrientes se dividen en carbohidratos, proteínas y grasa y debemos saber cual es el porcentaje ideal de cada uno de ellos para el mejor equilibrio.

Los carbohidratos deben ser en general el 65% de las calorías diarias, las proteínas el 15% y las grasas el 20%.

Cuando tomemos conciencia real de la importancia de una alimentación balanceada, entonces estaremos en el camino ideal para una vida más sana. Es hora de realizar esos cambios en sus hábitos, no diga "tal vez algún día o la próxima semana" cuanto más rápido lo haga su cuerpo que es el templo de su alma se lo agradecerá.
 

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